Juan Pedro Caballero: la evolución de los churros gourmet.

Juan Pedro Caballero: la evolución de los churros gourmet.

Lemon pie, banana split, coco y mango. Todo es posible en Juan Pedro Caballero. Especializados en churros gourmet, entendieron que la magia del producto no sólo está en el relleno, sino también en todas las posibilidades a la hora de cubrirlo. Para transformarlo en uno de nuestros pecados asegurados.

Si, esta imagen es real. Se trata de un churro crocante con relleno sabor banana split y coronado con un topping de dulce de leche, chocolate, trocitos de banana y almendras. Es una locura riquísima y se consigue en Juan Pedro Caballero. Allí decidieron no sólo preparar los clásicos rellenos de pastelera y dulce de leche, sino crear una mezcla perfecta entre nuestras facturas preferidas y todo eso que sentíamos que le estaban faltando. Cada bocado es un viaje de sensaciones y este es sólo el principio. La aventura comenzó viajando en el colectivo hasta el barrio de Palermo. Ahí encontré un pequeño y bello lugar con una ventanilla donde no dejaban de salir pedidos. 

La gente salía con sus bolsitas de churros de Thames 1719. Los que saben más del tema, con las bandejas celestes para las versiones con toppings especiales. El concepto del local es que la pasión por los churros es casi religiosa, reflejada en las paredes donde te podés sentar a comer frente a la barra. También hay una mesa larga en la calle, mi preferida donde nos sentamos con amigos a disfrutar de los manjares y reírnos a carcajadas en una tarde de verano. Una vez que pedís en caja, los preparan cerquita de la ventanilla con cariño artesanal y los entregan junto a la bebida que hayas elegido. Puede ser café o chocolatada. Nosotros fuimos por la segunda y fue una opción perfecta: chocolate puro y para nada dulce, el acompañamiento ideal. 

Los elegidos

Pero de todos los churros gourmet hubo uno que me conquistó absolutamente el corazón: el de lemon pie. El relleno de crema de limón, las vueltas sutiles de merengue, los toquecitos de limón caramelizado para terminar de decorar toda una obra de arte que además es riquísima. Es mi preferido en muchas opciones pasteleras y esta no fue la excepción. Además, probamos el carioca (mango, maracuyá y coco) y el bañado en chocolate con lluvia de coco. También hay opciones de cannolis salados que claramente voy a degustar en mi próxima vuelta.
Las charlas entre amigos, descubrir lugares y sabores nuevos, caminar por las calles de la ciudad. Ese combo que siempre, sin excepción, sabe hacerme feliz. 

Más opciones para la merienda si hacés click en este link.



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