Receta: Budín de limón

Receta: Budín de limón

Cuando empecé el proyecto de Sabores de Buenos Aires definí que “cada sabor es el lugar, el instante y las historias que crea”. En estos tiempos que corren, más que nunca hay que ir a buscar las historias atrás de las puertas, a ese lugar que muchas veces terminamos subestimando por ser tan cotidiano. Los cuentos se tejen entre cuadernos reencontrados después de arreglar un mueble que teníamos meses sin tocar, entre los balcones y ventanas que están felices de volverse tan transitados. Entre las cocinas, más despiertas que nunca, donde nuestros sabores nos alejan de las preocupaciones y nos acercan a los afectos, a los recuerdos, a los pequeños grandes cambios.

Es momento de hacer exactamente lo que sabemos que podemos hacer. Conectar con las palabras, porque ellas son las únicas que no paran de viajar. Encender la creatividad, aunque sean cinco minutos por día. Seguir tejiendo experiencias, de esas que nacen todos los días en cualquier rincón del mundo.

Ahora si: receta budín de limón

En estos días en los que podemos llegar a sentir una calma caótica, volví a recuperar un sabor que amo profundamente en la pastelería y que siempre supo llevar a pasear esta sonrisa. Recurrí a una receta clave de @paulinacocina sobre budín de naranja y la adapté a limón para preparar en casa. Precisa poquitos ingredientes que solemos tener en las alacenas, así que puede ser una buena idea para poner en práctica.

Qué lleva:
🍋 1 limón grande (o 2 chiquitos)
🍚 2 tazas de harina leudante
🍶 1 taza de azúcar
🥚 3 huevos
🥣 1 taza de aceite neutro (de girasol o maíz)

Tal como cuenta Paulina, primero rallamos el limón y luego lo exprimimos. Luego incorporamos los huevos y el azúcar y batimos hasta que queden cremosos. Agregamos una de las tazas de harina y mezclamos. Más tarde sumamos el aceite y volvemos a mezclar. Luego la ralladura y el jugo de limón + la segunda taza de harina. Revolvemos todos los ingredientes hasta que quede una mezcla homogénea sin grumos. Después enmantecamos y enharinamos el molde para verter la preparación. Suele tardar unos 45 minutos pero este detalle siempre depende de tu horno en particular.

Dar mil vueltas con el batidor de alambre, exprimir los limones y sentir como su aroma inconfundible visita un rato la cocina, dejarse llevar paso a paso para regalarnos una tarde diferente. Ese es el sutil poder de los sabores: pueden transformarlo todo, transmitirnos esa paz, esa alegría y ese abrazo que hoy nos hace tanta falta. ¿Vos qué estás cocinando con lo que tenés en la heladera?

Sigamos haciendo recetas juntos por acá.



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