¿Cómo subir a la Torre Monumental?

¿Cómo subir a la Torre Monumental?

¿Cuántas veces pasaste cerca y te preguntaste cómo podías hacer para subir a la Torre Monumental? Probablemente todavía la conozcas como “Torre de los ingleses” aunque en realidad fue un regalo británico. Se trata de un ícono del barrio de Retiro, que tiempo atrás, antes de la construcción del Obelisco, funcionaba como punto de referencia para los habitantes de la ciudad. Pero resultaba aún más imponente para los extranjeros, quienes bajaban de los barcos e iban directo al Hotel de Inmigrantes, con un puñado de esperanza y otro de nostalgia.

Fue inaugurada el 24 de mayo de 1916 y al igual que su vecina, la estación del Ferrocarril Mitre, se construyó enteramente con materiales traídos del Reino Unido (excepto la arena y el agua). Si miramos de cerca vamos a poder ver esculpidos los motivos con flores de cardo, rosas, dragones y tréboles, emblemas de Escocia, la Casa Tudor, Gales e Irlanda.

Empezamos la visita

Apenas llegué me quedé un ratito sentada en la plaza, aprovechando el instante para mirar hacia arriba. Ingresé por la gran puerta de madera y me encontré con el vestíbulo: el ascensor oficiaba de protagonista en el centro, a los costados el Centro de Informes y varios cuadros con fotografías históricas de la zona. Me llamó especialmente la atención un collage digital de @gabeevarela, mostrando la torre entre flores de colores.

Durante toda la visita fuimos guiados por Néstor Zákim y Mónica Sanjurjo en dos grupos. No se trata sólo de subir y ver la panorámica, sino de apreciar cada edificio con una perspectiva diferente: su historia, su identidad arquitectónica y cómo las personas que los crearon y vivieron dejaron su huella. De qué manera las raíces se manifiestan en cada decisión si sabemos verlas.

¡Llegó la hora de subir a la Torre Monumental! Después de ascender los 6 pisos, cada uno con un color característicos, recorrimos los 4 lados del mirador de la Torre. La primera imagen impactante fue la intersección doble mano de Alem, un corte que desde ese espacio parece perfecto. Hacia el frente la Plaza San Martín se alzaba como un palimpsesto de instantes: los jardines simétricos inspirados en Versalles, el Kavanagh que llegó a ser el edificio de hormigón armado más alto de Sudamérica, la Cancillería recién mudada para preservar el Palacio Anchorena y la Torre Pirelli, con su forma hexagonal y su helipuerto excepcional.

Es una locura pensar que toda la zona cercana fue ganada al río, así que probablemente si viajáramos en el tiempo estaríamos caminando sobre el agua. Hacia la izquierda, la Reserva Ecológica, el Hotel de Inmigrantes y la pileta del Sheraton, pero todavía quedaba mucho más por ver.

En lo más alto de la #TorreMonumental se encuentra el carrillón y 5 campanas de bronce, la mayor de ellas con un peso de siete toneladas. Pero lo más significativo es el reloj: ¿sabías que su melodía es Cuartos de Westminster, la misma que el Big Ben? Antiguamente no sólo funcionaba como referencia para todos aquellos que pasaban por la zona y querían sincronizar la hora, sino que también simbolizaba la puntualidad inglesa aplicada a las partidas del Ferrocarril.

En la cara de la Torre que aún nos faltaba visitar se encuentra la Estación Mitre, inaugurada en 1915, sólo dos años después que la majestuosa Grand Central Terminal de Nueva York. Desde lo alto pueden verse las diferencias arquitectónicas entre el vestíbulo y el sector de los andenes, lo que permite tener una mirada muy distinta de aquella que apreciamos cuando caminamos todos los días por la zona.

¿Cómo vivir la experiencia?

La mejor opción para subir a la Torre Monumental es el programa “Miradores de Buenos Aires” de Patrimonio de la Ciudad. Todos los meses publican la lista de espacios abiertos que podemos visitar de forma gratuita. La clave es inscribirse a tiempo: siempre una semana antes de la fecha del evento a partir de las 10 de la mañana en punto. Suele haber poquitos cupos así que hay que apurarse, pero vale absolutamente la pena. También pueden visitarlo sin cargo los miércoles por orden de llegada o los lunes, jueves, viernes, sábado y domingo a $100.

Podés seguir recorriendo nuestra hermosa ciudad por esta intersección.



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